Material que suena
Arreglos ajustados al rango vocal real del curso, no al del cancionero. Partes alternativas para los varones en cambio de voz, para que no dejen de cantar justo el año en que más les cuesta.
Niro Espina · Música + IA
No para reemplazar lo que enseño. Para dejar de perder los domingos preparando material.
Adapto arreglos a las voces que de verdad tengo en el curso, con los varones en cambio de voz. Armo calentamientos para treinta y cinco estudiantes en una sala sin piano. Y ordeno el papeleo.
En qué trabajo
No son ideas generales sobre tecnología en el aula. Son las tres tareas concretas que me comían el fin de semana, y cómo las resuelvo ahora.
Arreglos ajustados al rango vocal real del curso, no al del cancionero. Partes alternativas para los varones en cambio de voz, para que no dejen de cantar justo el año en que más les cuesta.
Rúbricas que alcanzas a marcar mientras el curso toca, no después de escuchar treinta grabaciones. Indicadores escritos para el oído: qué se escucha cuando está logrado y qué se escucha cuando no.
Informes de una presentación, registros de progreso vocal e instrumental, y los correos que solo escribe el profe de música — partiendo por el de pedir la sala con piano.
Es la parte aburrida. Por eso es la primera que delego.
Cómo trabajo
La IA no conoce a tu curso. Tú sí.
Ninguna instrucción que enseño entrega algo listo para usar. Entrega el setenta por ciento, y te deja el treinta que importa: el que depende de que sepas a qué hora viene tu curso de educación física, quién se bloquea al cantar solo, y cómo suena tu sala.
Por eso desconfío de las guías de IA para docentes que sirven igual para matemática que para música. Si un colega de otra asignatura puede firmar el material tal cual, ese material no te va a servir en la sala. Es la prueba que le hago a todo lo que publico antes de publicarlo.
Y hay una parte que no delego nunca: con el tiempo que recupero hago lo único que una máquina no puede — estar en la sala, escuchando.
Cómo se ve
Tres piezas que ya publiqué. La notación está dibujada figura por figura, no escrita con símbolos que cada teléfono deforma a su manera — porque si el patrón no se lee bien, la actividad no se puede hacer.
Hay más en @profeniro.ia.
El taller
Yo también lo soy. Por eso el taller casi nunca es "capacitar a un departamento": es juntar a los profesores de música de dos o tres colegios cercanos en la única instancia del año en que trabajan entre pares.
Todos los formatos son prácticos: se sale con material propio hecho durante la sesión, no con apuntes de una demostración. Presencial u online.
Próxima sesión abierta
Sábado 17 de octubre · 9:30 a 12:30
Gratis, 6 cupos. Primera edición del taller, con profesores de música de colegios distintos. Es sábado a propósito: es el único horario que le sirve a gente de establecimientos que no comparten calendario. Es por videollamada, así que da lo mismo en qué ciudad estés.
A cambio pido lo mismo que se llevan: que me cuenten qué les sirvió y qué no, con nombre y colegio.
Pedir un cupo3 horas · 4 a 10 profesores
Trabajamos sobre tu repertorio y tus cursos reales: adaptar un arreglo al rango vocal que tienes, montar la rúbrica de la próxima presentación y dejar armado el flujo de planificación del semestre. Como los departamentos de música suelen ser de una o dos personas, se puede juntar a los profesores de dos o tres colegios cercanos en una sola sesión. Se sale con: un arreglo adaptado, una rúbrica lista y tres instrucciones guardadas que puedes reusar el lunes.
Sesiones online · a tu ritmo
Para el profe que ya probó y se frustró. Montamos tu flujo con tu material, tus cursos y tu forma de planificar, hasta que funcione sin que tengas que pensarlo. Se sale con: tu propio sistema andando, no el mío copiado.
Descarga gratis
Diez instrucciones que puedes copiar y pegar hoy, escritas por un profesor de música y no por alguien que leyó sobre educación. Más cuatro para tus colegas de otras asignaturas.
13 páginas · PDF · sin registro ni correo
Quién soy
Profesor de Estado en Educación Musical y Licenciado en Educación. Hago clases, canto en un coro polifónico, y uso estas herramientas en mi propia semana antes de enseñárselas a alguien.
Empecé a publicar porque las guías de IA para docentes que encontraba las podía firmar cualquiera: servían igual para matemática que para música, y por eso no servían para ninguna de las dos. Faltaba alguien que hablara desde adentro de la sala de música — con el ruido, el curso completo cantando y el piano que a veces no está.
Lo que comparto es lo que uso. Sin humo y sin promesas raras.
Antes de escribir
Es el caso más común, y es justamente para el que está pensado. Se junta a los profesores de música de dos o tres colegios cercanos en una sola sesión: sale más barato para cada colegio y, sobre todo, deja de ser una capacitación para convertirse en la única vez en el año que trabajas con colegas de tu asignatura.
Si tu colegio es grande y tiene orquesta o banda, la sesión cerrada también funciona.
No. La sesión parte de cero y lo que se trabaja es tu repertorio y tus cursos, no la herramienta. Quien llega sin haber probado nada sale con lo mismo que el resto: material propio, hecho durante las tres horas.
Un computador o tablet por persona y conexión a internet. No hace falta proyector especial ni software instalado.
Si la sesión es por videollamada —como la del 17 de octubre— agrega dos cosas: tu instrumento a mano, para escuchar si el arreglo te queda cantable, y audífonos. Si no tienes instrumento, avísame y lo resuelvo yo.
Y en cualquiera de las dos modalidades: tu repertorio real —una partitura, un arreglo a medio hacer, la lista del curso— porque sobre eso vamos a trabajar. Sin material propio, el taller se vuelve una demostración, que es exactamente lo que no es.
Depende de cuántos colegios participen y de si es presencial u online. Escríbeme contando cuántos son y de dónde, y te paso el valor y una propuesta en una hoja para que la puedas presentar a tu dirección.
La sesión del 17 de octubre es gratis: es la primera edición.
No, y esa es la mitad del taller. La inteligencia artificial no conoce a tu curso: no sabe quién se bloquea al cantar solo, ni cómo suena tu sala, ni qué voces tienes este año. Te devuelve el tiempo del material para que lo gastes en lo único que una máquina no puede hacer, que es estar ahí escuchando.
Conversemos
Escríbeme y me cuentas: cuántos profesores de música son, de qué colegios, y qué les está costando más. Respondo yo, no un formulario.